Missionário da Consolata na Colômbia e no Equador...

sábado, 13 de fevereiro de 2016

TRIDUO AL BEATO JOSÉ ALLAMANO

SEGUNDO DÍA (14 de febrero)
   1)      INICIO:
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


   2)      Acto de contrición

   3)      ORACIÓN INICIAL
Te damos gracias, oh Dios, por haber suscitado en la Iglesia al Beato José Allamano, haciéndolo testimonio de tu bondad, formador de sacerdotes y padre de misioneros y misioneras, para el anuncio del Evangelio a los pueblos. Concédenos los favores que te pedimos, por intercesión de tu siervo, que dispensó en la tierra la consolación de María, y haz que su ejemplo nos impulse a buscarte a Ti sobre todas las cosas y al bien de nuestros hermanos y hermanas. Amén.

   4)      MEDITACIÓN DEL DÍA – HACER BIEN LO QUE DEBES HACER
“La gente decía de Jesús: todo lo hizo bien” (Mc 7,37)

Jesús hace las cosas grandes (los milagros), pero también las pequeñas (atiende y bendice a los niños). Ojalá pudieran decir lo mismo de ustedes: ¡Todo lo hizo bien! El bien hay que hacerlo bien, sin querer aparentar: “el bien no hace ruido y el ruido no hace el bien”. Hacerlo con alegría, sin demora y con empeño. Conformémonos con lograr la santidad en la vida ordinaria de cada día, sin buscar espectacularidades.
El milagro que yo deseo de ustedes es que hagan todo con perfección; cumplan con las actividades ordinarias como si fuera algo extraordinario. Haz bien lo que debes hacer, aunque sea una obligación. Puede haber mucha diferencia entre las personas que hacen lo mismo: todo depende cómo se hace, si se pone el corazón o simplemente es rutina. (Beato José Allamano)

Dios Padre, por intercesión del beato José Allamano, concédenos la capacidad de hacer cada actividad con amor y alegría en tu honor y por el servicio de los demás. Amén.

   5)      GOZOS:
La Iglesia con el Papa siempre amaste, / desde Turín serviste al mundo entero, / tu celo por el Reino nos dejaste: / que el mundo sea un rebaño verdadero.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Tiene en el corazón amor de un Padre, / que une a los misioneros tiernamente, / él quiere que sean hijos de esa Madre / para sentirse hermanos eternamente.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Nobleza de los pobres es el trabajo, / las ceras se transforman con la mano, / es una ley que al hombre el mal te trajo, / esa fue la enseñanza de Allamano.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Recordamos la muerte de un gran Santo, / que iluminó la tierra con su amor; / desde tu gloria, oh Padre, siga dando / la fuerza de seguirte con valor.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Lucha tú, misionero en la frontera, / cae cansado en el campo del honor, / seas tú por siempre nuestra fiel bandera / para pisar las huellas del Señor.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Padre, esta juventud te está mirando / anhela conocerte y son sinceros, / llena sus corazones de tu encanto, / fórjalos verdaderos misioneros.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

    6)      ORACIÓN FINAL:
Oh Padre, fuente de todo bien, te alabamos por los dones concedidos al beato José Allamano: él ha sido guía sabio y prudente de las almas, en búsqueda de tu voluntad. Solícito por la venida de tu reino, indicó a María, primera misionera del Evangelio, como ejemplo nuestro. Concédenos imitar su fidelidad a Ti y así cooperar en la obra de la salvación, para que todo los hombres tengan plenitud de vida en Cristo nuestro Señor. Amén.

    7)      Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

    8)      Beato José Allamano, ruega por nosotros.

ORACIÓN POR LOS BIENHECHORES
Padre, que recompensas incluso a quien sólo da un vaso de agua a uno de tus discípulos; acuérdate de aquellos que nos sostienen con la oración, el sacrificio y la ayuda material.
Señor Jesucristo, que en tu misteriosa providencia has querido que obtengamos todo por medio de María: bendice a nuestros familiares, amigos y bienhechores y dales la plenitud de la alegría y del consuelo.
Bendice, Señor, a nuestros bienhechores: sostén, fortifica y recompensa a cuantos, en nuestro camino de evangelizadores, están cerca de nosotros con la oración y nos sostienen con su ayuda.

CANTO ALLAMANO DERRAMA FAVORES

1.      Allamano derrama favores, da a tus hijos un nuevo fervor. Llevaremos a todas las gentes Evangelio de paz y de amor.

Suelto, Padre, aquellos lazos que entorpecen nuestros pasos, danos nuevo corazón.
Y podamos con María anunciar con alegría Jesucristo Salvador.

2.      Hijo tierno de la Consolata, tus ejemplos queremos seguir.
Anunciar a las gentes tu gloria, compromiso de siempre cumplir.

3.      La misión fue tu sueño Allamano, tu perenne y sublime ideal.
Hoy tus hijos queremos llevarlo hasta todo confín terrenal.

4.      Animosa retome la Iglesia el mandato de su fundador.
De llevar la verdad a los hombres, y traerlos a Cristo Señor.

sexta-feira, 12 de fevereiro de 2016

TRIDUO AL BEATO JOSÉ ALLAMANO

PRIMER DÍA (13 de febrero)


   1)      INICIO:
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

   2)      Acto de contrición

   3)      ORACIÓN INICIAL
Te damos gracias, oh Dios, por haber suscitado en la Iglesia al Beato José Allamano, haciéndolo testimonio de tu bondad, formador de sacerdotes y padre de misioneros y misioneras, para el anuncio del Evangelio a los pueblos. Concédenos los favores que te pedimos, por intercesión de tu siervo, que dispensó en la tierra la consolación de María, y haz que su ejemplo nos impulse a buscarte a Ti sobre todas las cosas y al bien de nuestros hermanos y hermanas. Amén.

   4)      MEDITACIÓN DEL DÍA – BUSCAR LA SANTIDAD
“Ésta es la voluntad de Dios: que lleguen a la santidad” (1Ts 4,3)

Dios pide que todos sean santos, porque todos podemos seguir la santidad cumpliendo con los mandamientos del Señor, con la fidelidad a la Iglesia, ejercitando las virtudes y cumpliendo con las obligaciones propias de nuestro estado de vida. Mi principal pensamiento es que sean misioneros santos. Hagan que todo, hasta sus defectos, coopere para alcanzar la santidad. (Beato José Allamano).

Dios Padre, concédenos por la intercesión del beato José Allamano, un fuerte deseo de ser santos, practicando tus enseñanzas, como él lo hizo, en las tareas de la vida cotidiana.

   5)      GOZOS:
La Iglesia con el Papa siempre amaste, / desde Turín serviste al mundo entero, / tu celo por el Reino nos dejaste: / que el mundo sea un rebaño verdadero.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Tiene en el corazón amor de un Padre, / que une a los misioneros tiernamente, / él quiere que sean hijos de esa Madre / para sentirse hermanos eternamente.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Nobleza de los pobres es el trabajo, / las ceras se transforman con la mano, / es una ley que al hombre el mal te trajo, / esa fue la enseñanza de Allamano.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Recordamos la muerte de un gran Santo, / que iluminó la tierra con su amor; / desde tu gloria, oh Padre, siga dando / la fuerza de seguirte con valor.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Lucha tú, misionero en la frontera, / cae cansado en el campo del honor, / seas tú por siempre nuestra fiel bandera / para pisar las huellas del Señor.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

Padre, esta juventud te está mirando / anhela conocerte y son sinceros, / llena sus corazones de tu encanto, / fórjalos verdaderos misioneros.

Por Ti, mi Dios, cantando voy, / la alegría de ser tu testigo, Señor.

    6)      ORACIÓN FINAL:
Oh Padre, fuente de todo bien, te alabamos por los dones concedidos al beato José Allamano: él ha sido guía sabio y prudente de las almas, en búsqueda de tu voluntad. Solícito por la venida de tu reino, indicó a María, primera misionera del Evangelio, como ejemplo nuestro. Concédenos imitar su fidelidad a Ti y así cooperar en la obra de la salvación, para que todo los hombres tengan plenitud de vida en Cristo nuestro Señor. Amén.

   7)      Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

   8)      Beato José Allamano, ruega por nosotros.

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Señor Jesús, que quieres que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, mira tú inmensa mies y envíale operarios, para que sea predicado el Evangelio a toda criatura; y tu pueblo, congregado por la palabra de vida y sostenido por la fuerza de los sacramentos, camine por las sendas de la salvación y del amor. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

CANTO ALLAMANO DERRAMA FAVORES

1.      Allamano derrama favores, da a tus hijos un nuevo fervor. Llevaremos a todas las gentes Evangelio de paz y de amor.

Suelto, Padre, aquellos lazos que entorpecen nuestros pasos, danos nuevo corazón.
Y podamos con María anunciar con alegría Jesucristo Salvador.

2.      Hijo tierno de la Consolata, tus ejemplos queremos seguir.
Anunciar a las gentes tu gloria, compromiso de siempre cumplir.

3.      La misión fue tu sueño Allamano, tu perenne y sublime ideal.
Hoy tus hijos queremos llevarlo hasta todo confín terrenal.

4.      Animosa retome la Iglesia el mandato de su fundador. 
      De llevara la verdad a los hombres, y traerlos a Cristo Señor.

1º DOMINGO DE CUARESMA - Lc 4,1-13 - Identificar las tentaciones

1º domingo de Cuaresma (C)
EVANGELIO
El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado.
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 4,1-13
En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo.
Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo:
- Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.
Jesús le contestó:
- Está escrito: «No sólo de pan vive el hombre».
Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo:
- Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo.
Jesús le contestó:
- Está escrito: «Al Señor, tu Dios, adorarás y a él sólo darás culto».
Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo:
- Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti», y también: «Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras».
Jesús le contestó:
- Está mandado: «No tentarás al Señor, tu Dios».
Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.
Palabra del Señor.
HOMILIA: IDENTIFICAR LAS TENTACIONES
Era tentado por el diablo.
Según los evangelios, las tentaciones experimentadas por Jesús no son propiamente de orden moral. Son planteamientos en los que se le proponen maneras falsas de entender y vivir su misión. Por eso, su reacción nos sirve de modelo para nuestro comportamiento moral, pero, sobre todo, nos alerta para no desviarnos de la misión que Jesús ha confiado a sus seguidores.
Antes que nada, sus tentaciones nos ayudan a identificar con más lucidez y responsabilidad las que puede experimentar hoy su Iglesia y quienes la formamos. ¿Cómo seremos una Iglesia fiel a Jesús si no somos conscientes de las tentaciones más peligrosas que nos pueden desviar hoy de su proyecto y estilo de vida?
En la primera tentación, Jesús renuncia a utilizar a Dios para «convertir» las piedras en panes y saciar así su hambre. No seguirá ese camino. No vivirá buscando su propio interés. No utilizará al Padre de manera egoísta. Se alimentará de la Palabra viva de Dios, solo «multiplicará» los panes para alimentar el hambre de la gente.
Esta es probablemente la tentación más grave de los cristianos de los países ricos: utilizar la religión para completar nuestro bienestar material, tranquilizar nuestras conciencias y vaciar nuestro cristianismo de compasión, viviendo sordos a la voz de Dios que nos sigue gritando ¿dónde están vuestros hermanos?
En la segunda tentación, Jesús renuncia a obtener «poder y gloria» a condición de someterse como todos los poderosos a los abusos, mentiras e injusticias en que se apoya el poder inspirado por el «diablo». El reino de Dios no se impone, se ofrece con amor, solo adorará al Dios de los pobres, débiles e indefensos.
En estos tiempos de pérdida de poder social es tentador para la Iglesia tratar de recuperar el «poder y la gloria» de otros tiempos pretendiendo incluso un poder absoluto sobre la sociedad. Estamos perdiendo una oportunidad histórica para entrar por un camino nuevo de servicio humilde y de acompañamiento fraterno al hombre y a la mujer de hoy, tan necesitados de amor y de esperanza.
En la tercera tentación, Jesús renuncia a cumplir su misión recurriendo al éxito fácil y la ostentación. No será un Mesías triunfalista. Nunca pondrá a Dios al servicio de su vanagloria. Estará entre los suyos como el que sirve.
Siempre será tentador para algunos utilizar el espacio religioso para buscar reputación, renombre y prestigio. Pocas cosas son más ridículas en el seguimiento a Jesús que la ostentación y la búsqueda de honores. Hacen daño a la Iglesia y la vacían de verdad.
José Antonio Pagola

quinta-feira, 4 de fevereiro de 2016

5º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - RECONOCER EL PECADO - Lc 5,1-11


5º domingo Tiempo ordinario (C)
EVANGELIO
Dejándolo todo, lo siguieron.
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 5,1-11
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.
Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
- Rema mar adentro y echa las redes para pescar.
Simón contestó:
- Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo:
- Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón:
- No temas: desde ahora serás pescador de hombres.
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor.
HOMILIA: RECONOCER EL PECADO
Apártate de mí, que soy pecador.
El relato de "la pesca milagrosa" en el lago de Galilea fue muy popular entre los primeros cristianos. Varios evangelistas recogen el episodio, pero sólo Lucas culmina la narración con una escena conmovedora que tiene por protagonista a Simón Pedro, discípulo creyente y pecador al mismo tiempo.
Pedro es un hombre de fe, seducido por Jesús. Sus palabras tienen para él más fuerza que su propia experiencia. Pedro sabe que nadie se pone a pescar al mediodía en el lago, sobre todo si no ha capturado nada por la noche. Pero se lo ha dicho Jesús y Pedro confía totalmente en él: «Apoyado en tu palabra, echaré las redes».
Pedro es, al mismo tiempo, un hombre de corazón sincero. Sorprendido por la enorme pesca obtenida, «se arroja a los pies de Jesús» y con una espontaneidad admirable le dice: «Apártate de mí, que soy pecador». Pedro reconoce ante todo su pecado y su absoluta indignidad para convivir de cerca con Jesús.
Jesús no se asusta de tener junto a sí a un discípulo pecador. Al contrario, si se siente pecador, Pedro podrá comprender mejor su mensaje de perdón para todos y su acogida a pecadores e indeseables. «No temas. Desde ahora, serás pescador de hombres». Jesús le quita el miedo a ser un discípulo pecador y lo asocia a su misión de reunir y convocar a hombres y mujeres de toda condición a entrar en el proyecto salvador de Dios.
¿Por qué la Iglesia se resiste tanto a reconocer sus pecados y confesar su necesidad de conversión? La Iglesia es de Jesucristo, pero ella no es Jesucristo. A nadie puede extrañar que en ella haya pecado. La Iglesia es "santa" porque vive animada por el Espíritu Santo de Jesús, pero es "pecadora" porque no pocas veces se resiste a ese Espíritu y se aleja del evangelio. El pecado está en los creyentes y en las instituciones; en la jerarquía y en el pueblo de Dios; en los pastores y en las comunidades cristianas. Todos necesitamos conversión.
Es muy grave habituarnos a ocultar la verdad pues nos impide comprometernos en una dinámica de conversión y renovación. Por otra parte, ¿no es más evangélica una Iglesia frágil y vulnerable que tiene el coraje de reconocer su pecado, que una institución empeñada inútilmente en ocultar al mundo sus miserias? ¿No son más creíbles nuestras comunidades cuando colaboran con Cristo en la tarea evangelizadora, reconociendo humildemente sus pecados y comprometiéndose a una vida cada vez más evangélica? ¿No tenemos mucho que aprender también hoy del gran apóstol Pedro reconociendo su pecado a los pies Jesús?
José Antonio Pagola

domingo, 31 de janeiro de 2016

INTENCIÓN MISIONERA DEL PAPA FRANCISCO PARA FEBRERO DE 2016

Pueblos de Asia y fe cristiana.

Para que aumente la oportunidad de diálogo y de encuentro entre la fe cristiana y los pueblos de Asia.

sexta-feira, 29 de janeiro de 2016

4° DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - ¿NO NECESITAMOS PROFETAS? - Lc 4,21-30

4º domingo Tiempo ordinario (C)
EVANGELIO
Jesús, como Elías y Eliseo, no es enviado sólo a los judíos.
Lectura del santo evangelio según san Lucas 4,21-30
En aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga:
- Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios.
Y decían:
- ¿No es éste el hijo de José?
Y Jesús les dijo:
- Sin duda me recitaréis aquel refrán: «Médico, cúrate a ti mismo»; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.
Y añadió:
- Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio.
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.
Palabra de Dios.
HOMILIA: ¿NO NECESITAMOS PROFETAS?
Ningún profeta es bien mirado en su tierra.
«Un gran profeta ha surgido entre nosotros». Así gritaban en las aldeas de Galilea, sorprendidos por las palabras y los gestos de Jesús. Sin embargo, no es esto lo que sucede en Nazaret cuando se presenta ante sus vecinos como ungido como Profeta de los pobres.
Jesús observa primero su admiración y luego su rechazo. No se sorprende. Les recuerda un conocido refrán: «Os aseguro que ningún profeta es bien acogido en su tierra». Luego, cuando lo expulsan fuera del pueblo e intentan acabar con él, Jesús los abandona. El narrador dice que «se abrió paso entre ellos y se fue alejando». Nazaret se quedó sin el Profeta Jesús.
Jesús es y actúa como profeta. No es un sacerdote del templo ni un maestro de la ley. Su vida se enmarca en la tradición profética de Israel. A diferencia de los reyes y sacerdotes, el profeta no es nombrado ni ungido por nadie. Su autoridad proviene de Dios, empeñado en alentar y guiar con su Espíritu a su pueblo querido cuando los dirigentes políticos y religiosos no saben hacerlo. No es casual que los cristianos confiesen a Dios encarnado en un profeta.
Los rasgos del profeta son inconfundibles. En medio de una sociedad injusta donde los poderosos buscan su bienestar silenciando el sufrimiento de los que lloran, el profeta se atreve a leer y a vivir la realidad desde la compasión de Dios por los últimos. Su vida entera se convierte en "presencia alternativa" que critica las injusticias y llama a la conversión y el cambio.
Por otra parte, cuando la misma religión se acomoda a un orden de cosas injusto y sus intereses ya no responden a los de Dios,  el profeta sacude la indiferencia y el autoengaño, critica la ilusión de eternidad y absoluto que amenaza a toda religión y recuerda a todos que sólo Dios salva. Su presencia introduce una esperanza nueva pues invita a pensar el futuro desde la libertad y el amor de Dios.
Una Iglesia que ignora la dimensión profética de Jesús y de sus seguidores, corre el riesgo de quedarse sin profetas.
·         Nos preocupa mucho la escasez de sacerdotes y pedimos vocaciones para el servicio presbiteral. ¿Por qué no pedimos que Dios suscite profetas? ¿No los necesitamos? ¿No sentimos necesidad de suscitar el espíritu profético en nuestras comunidades?
·         Una Iglesia sin profetas, ¿no corre el riesgo de caminar sorda a las llamadas de Dios a la conversión y el cambio?
·         Un cristianismo sin espíritu profético, ¿no tiene el peligro de quedar controlado por el orden, la tradición o el miedo a la novedad de Dios?
José Antonio Pagola

domingo, 24 de janeiro de 2016

Serie radial “Laudato Si”, sobre el cuidado de la Casa Común

24-01-2016 (REPAM)
San Francisco de Asís ha regresado y encuentra que la hermana y Madre Tierra está siendo destruida por nosotros, los seres humanos. De la mano con ella, habla con el hermano Viento, con el hermano Sol y con la hermana Luna. Conversa con los ríos, los pájaros, con el oro, con el maíz transgénico y con la lluvia ácida.
Se trata de una atractiva y pedagógica serie radiofónica, radio-teatralizada, que nos permite conocer, comprender y buscar salidas a los problemas ecológicos, socio-ambientales, culturales y políticos que enfrenta la humanidad y la madre naturaleza.
La serie radial “Laudato Si” es una versión popular de la Encíclica del Papa Francisco. Aborda, de manera magistral y en un lenguaje entendible por todo el mundo, la idea central que atraviesa la encíclica del Papa Francisco:  el cambio climático está arruinando a la Madre Tierra y sus terribles consecuencias perjudican  a  todos  los  seres  vivos,  especialmente  a  los hombres y mujeres empobrecidos por un sistema que ya no se aguanta.
Francisco  de  Asís,  quien  cantó  a la belleza de toda la creación dialoga con  las  criaturas que se ven cada vez más afectadas por la irresponsabilidad de  los seres  humanos  y sus empresas  depredadoras del ambiente.
Son 20 programas de unos 10 minutos cada uno.  Todos tienen el mismo objetivo: crear conciencia sobre la indispensable ciudadanía ecológica. Sobre  la urgencia de cambiar de rumbo y superar el estilo de vida consumista,  la cultura del descarte,  un modelo de civilización tecnocrática,  mercantilizada y ambiciosa, que no es sostenible.
Un verdadero aporte pedagógico para estudiantes, profesores, catequistas, comunicadores, radioemisoras y para ser escuchada, disfrutada y discutida en la familia y en nuestros grupos sociales.
Esta producción de la Red Eclesial Panamazónica, REPAM la puedes escuchar, bajar y compartir aquí.

terça-feira, 19 de janeiro de 2016

3º DOMINGO TIEMPO ORDINARIO - EN LA MISMA DIRECCIÓN - Lc 1,1-4; 4,14-21


3º Domingo del Tiempo ordinario (C)

EVANGELIO
Hoy se cumple esta Escritura.
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 1,1-4; 4,14-21
Excelentísimo Teófilo:
Muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han verificado entre nosotros, siguiendo las tradiciones transmitidas por los que primero fueron testigos oculares y luego predicadores de la palabra. Yo también, después de comprobarlo todo exactamente desde el principio, he resuelto escribírtelos por su orden, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido.
Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres,
para anunciar a los cautivos la libertad,
y a los ciegos, la vista.
Para dar libertad a los oprimidos;
para anunciar el año de gracia del Señor».
Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles:
- Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.
HOMILIA:  EN LA MISMA DIRECCIÓN

Antes de comenzar a narrar la actividad de Jesús, Lucas quiere dejar muy claro a sus lectores cuál es la pasión que impulsa al Profeta de Galilea y cuál es la meta de toda su actuación. Los cristianos han de saber en qué dirección empuja a Jesús el Espíritu de Dios, pues seguirlo es precisamente caminar en su misma dirección.
Lucas describe con todo detalle lo que hace Jesús en la sinagoga de su pueblo: se pone de pie, recibe el libro sagrado, busca él mismo un pasaje de Isaías, lee el texto, cierra el libro, lo devuelve y se sienta. Todos han de escuchar con atención las palabras escogidas por Jesús pues exponen la tarea a la que se siente enviado por Dios.
Sorprendentemente, el texto no habla de organizar una religión más perfecta o de implantar un culto más digno, sino de comunicar liberación, esperanza, luz y gracia a los más pobres y desgraciados. Esto es lo que lee. «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado a anunciar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor». Al terminar, les dice: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír».
El Espíritu de Dios está en Jesús enviándolo a los pobres, orientando toda su vida hacia los más necesitados, oprimidos y humillados. En esta dirección hemos de trabajar sus seguidores. Esta es la orientación que Dios, encarnado en Jesús, quiere imprimir a la historia humana. Los últimos han de ser los primeros en conocer esa vida más digna, liberada y dichosa que Dios quiere ya desde ahora para todos sus hijos e hijas.
No lo hemos de olvidar. La «opción por los pobres» no es un invento de unos teólogos del siglo veinte, ni una moda puesta en circulación después del Vaticano II. Es la opción del Espíritu de Dios que anima la vida entera de Jesús, y que sus seguidores hemos de introducir en la historia humana. Lo decía Pablo VI: es un deber de la Iglesia «ayudar a que nazca la liberación… y hacer que sea total».
No es posible vivir y anunciar a Jesucristo si no es desde la defensa de los últimos y la solidaridad con los excluidos. Si lo que hacemos y proclamamos desde la Iglesia de Jesús no es captado como algo bueno y liberador por los que más sufren, ¿qué evangelio estamos predicando? ¿A qué Jesús estamos siguiendo? ¿Qué espiritualidad estamos promoviendo? Dicho de manera clara: ¿qué impresión tenemos en la iglesia actual? ¿Estamos caminando en la misma dirección que Jesús?

José Antonio Pagola